Ella se va al sur...
A ella le gusta viajar, y claro, los motivos para hacerlo.
Le encanta.
Ella encanta.
Tiene un amor en el sur, en el país donde todos son amigos; no, no como aquí. Pero aquí inició nuestra amistad.
Ella había viajado antes, ha recorrido lugares que yo no conozco y ha conocido a personas que conocen mucho de lo que yo no. Estudiar, trabajar, y andar sin miedo tratando de adivinar donde hay más luces como nosotras...
Sin saberlo, ella aprendía a aceptar en su vida a nuevos maestros, se acostumbraba a nuevas costumbres, se enamoraba de un nuevo cielo. Probablemente tenía hambre de algo nuevo, y no perdió mucho tiempo en emprender el vuelo e ir por ello.
Las aves lo hacen todo el tiempo, su dirección aparentemente libre es un camino seguro e invisible, lejos de nosotros, casi incomprensible.
.11.
Comentarios
Publicar un comentario