Visit the Danger
Mi maestra dejó escrita en mis manos una de tantas frases que me harían en adelante la vida más grata:
"TODOS SOMOS HIJOS DE DIOS"
No sonará a ser lo más sabio que hayamos leído antes, pero bien comprendidas, estas palabras le sacan lo sabio a uno.
En los meses pasados me vi ante la paradoja del peligro. Me he hecho hasta el cansancio, la demencia y el olvido, preguntas tales como: ¿Por qué percibo el peligro? ¿De qué está hecho el peligro? ¿Cómo actuar ante el peligro? ¿Como aceptar que se es peligroso? ¿Como aceptar que se está en peligro?
Fui educada, como otra mayoría de nosotros, en la moralidad enfrascada del bien, en lo definitivo de lo blanco y lo negro, en la heroica historia del miedo. Luego tuve que vivir un duelo psicológico terriblemente absurdo cuando después de algunos años de terapia de ausencia y auto ayuda me volví a sentar a la mesa con algunos criminales con quienes comparto genes..
Estaba yo muy segura de ser más fuerte, lo suficiente mente "iluminada"como para compartir algo con ellos sin repudiarlos.
..Estos criminales son personas astutas, yo diría suertudas, que pese a todo brillo propio y adquirido viven en la cornisa del peligro todo el tiempo.
..Estos criminales y sus riesgos habían hecho de mi destino e historia una compilación de tragedias y humillaciones.
..Me orillaron a huir muy joven de mi hogar, a olvidarme de mis compañeros y aprender de la incomodidad, de la soledad y de lo ajeno.
Criminales al fin, personajes defraudadores, mejor ignorados que comprendidos, aliados de extrañas naturalezas que creía imposibles en mi inocente superficie.
Volver a reunirme con ellos era para mi consciencia una tarea importante de aceptación, y para mi memoria se trataba de la practica del perdón..
¡Error que fue no darle un sentido más real a mis buenas intenciones!
Estos criminales no necesitan mi perdón ni mi aceptación, ni me perdonarán ni me aceptarán a mi, ni me llamarán "Loca" porque ellos no se ven a si mismos como criminales en la mesa..
La personalidad de estos actores, libre de máscaras, no se diferencia de otras familias, otros clanes, otros individuos con quienes crecemos todos los días.
Y no son sus genes, no se trata de sólo de la sangre que compartimos..
Los criminales piensan como pienso yo, yo puedo percibir el mundo como lo perciben ellos, y hasta compartimos el gusto por los mismos alimentos..
Los criminales me miran y me hablan como si ignoraran que lo fueran, y como si yo no lo supiera, porque no les importa..
L perdida,
VISIT THE LIE

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