En esta turba, lúcida de autómatas..
Las obsesiones, el aburrimiento de la nocividad colectiva.
Las obsesiones, el precio de cada latido que nos incita..
Las obsesiones, pesos ajenos, kilos de historias, millones de juicios; el tiempo de otros influyendo en nosotros.
Nos obsesiona sentirnos bien si hacemos que el otro esté a gusto con nuestro cuerpo juguete, con nuestra voz servil, con el mismo verbo que canta hasta lo que no hemos sentido.
Nos obsesiona creer que las cosas irán bien si sale el sol, si las sonrisas llegan, si la noción de las realidades extrañas se alejan.
Nos obsesiona convivir en esta turba, lúcida de autómatas, con gente inadecuada a nuestros pensamientos, con personas que no son más que el cúmulo de las etiquetas de todos los sueños que ofrecen aquellos que nos quieren hacer cambiar para ganarnos.
Nos obsesiona la cultura de los entes desconocidos del pasado, sus calificaciones, sus medidas drásticas antinaturales, su armonía intachable, su argumento de la realidad.
Nos obsesiona la normalidad.
Somos débiles a la obsesión.
Soy obsesión y obsesiva con la devilidad de nuestros demonios. Y siempre estaré atenta a aquello que no comprendo y nadie quiere detenerse a explicar.
Lo sabemos, somos demonios de obsesiones; sensación automática de curiosidad y misterio.
▲Lovely
http://www.mujeresconstruyendo.com/blog/en-esta-turba-lucida-de-automatas
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