Hijo de P iedra [No entiendo nada]
CRÓNICA DE UN DÍA FUERA DE LO COMÚN
Las cosas van realmente bien!
He sacado mi barita muy temprano, ella hiso las maletas y ordenó todas mis cosas, me metió bajo el agua de la regadera y en un giro sufie yo ya estaba guapa. El hada de los dientes me trajo sus disculpas envueltas en mil dulces y conjuré abrazos mientras me teñía las mejillas el sol. Las putas moscas no se aparecieron, tres pianos le cayeron a la vecina y un helicóptero sobrevoló la escena en que bailaba con el perro (espero ser noticia mañana). Elaboré con un "AbraKadrabrerico" el mejor festín y comí regio de todo lo que me gusta. Después hice que los libros levitaran hasta una mochila.
Salí de la casa y me fumé un puro de cereza para sentarme a ver el atardecer, en silencio.
Fue ahí, mientras las nubes eran más rápidas que mis ojos, cuando me percaté de que algo no era normal.
Mi respiración era profunda.
Mis pies descalzos trataban de sumergirse en la tierra.
Mi cabello bailaba sobre mi rostro.
Mi piel chinita.
Mis ojos soñaban..
Vi ponerse en el sol muchas piedras preciosas, pares de varios colores y formas jugando en espiral y luego en todos los sentidos del caleidoscopio.
Mi respiración se agitó, estaban a punto de caer las estrellas. De subir, mejor dicho.
Cuando no quedó más humo, cuando el viento se calmó y los árboles detuvieron su danza, las estrellas fueron sustituidas por un millón de plumas que no terminaban de caer. Realmente parecía que venían hacia abajo pero nunca tocaron el suelo; ellas solo flotaban y nos engañaban. Eran plumas.
Vi ponerse el sol muchas veces, muchas mascaras y muchas sombras.
Vi ponerse las nubes muy sublimes y muy borrosas.
Vi ponerse las plumas el traje de alas.
Vi ponerse el vestido negro frente al espejo.
Vi pintarse los labios.
Vi meterse en las botas.
Vi meterse en sus ojos.
Vi llorar a los ojos.
Vi un pañuelo caer al suelo.
Vi la tinta derramada en el escritorio.
Vi las fotos colgadas.
Vi las puertas cerradas.
Vi la calle avanzar mientras yo movía los pies ahí varada.
Vi otros pies.
Vi la luna.
Vi mis manos.
Vi sus brazos.
Vi sus labios.
Vi todas esas palabras flotando en el aire, perdiéndose sin llegar a mí.
Y fui feliz, como que madre de mi madre es la vida.
Y como que voltee, y sus hijos eran de piedra
y sus corazones de fuego incandescente.
Y me sumergí a la lava,
y cuando miré de nuevo,
las estrellas eran solo estrellas y la luna era solo luna y mis pies eran solo el medio y yo estaba incompleta a kilómetros de aquí.
L perdida.

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