Al mundo tu le haces: [...]

CANTA LA HERIDA ABIERTA


Me examino de nuevo, de cara a la pared, como la ultima vez que te encontré.
Cierro los ojos, respiro tu nombre, te pronuncio profundo..

Hay tantos colores al rededor de ti, de tu piel, de tu cabello. Sobre tus ojos esos lentes, que te cuelgas siempre. Sobre los lentes la luz, sobre la luz toda esta vida..

Soplo..
Abro los ojos.

¿Te conté en algún momento el significado de un soplo?
No, creo que no lo hice.
No hice todo lo que hubiera podido, pero te lo diré ahora:

¿Qué sabes tu de los soplos?, para empezar.
Bien, cierra los ojos y haz de tus labios como que vas a besar, pero antes de apretar, arroja hacia afuera un poco de aire..

La "b", la "f", salen..

Eso es un soplo, :)

El soplo vence al suspiro, es más fuerte.

El soplo arroja, el soplo expande los globos, el soplo cierra las heridas.

El soplo termina con la vida del fuego, ¿ves que es fuerte?

El soplo no tiene dirección, el tampoco, como una.

Al soplo lo sientes, los avientas fuerte, se va y no lo puedes ver.

Un soplo no sabe de rumbos, un soplo solo sabe de efectos.

Un soplo te aviento, un soplo en un beso.

Soplo yo, porque estás lejos.

Soplo, y le devuelvo al mundo un poco de aliento.

Tu, sóplame.
Tu, aviéntame.
Tu, arrójame a la sin dirección del infinito, a la probable imposibilidad, al vació que a dentro sientes como si te llenara toda la mierda de afuera. Tu deja de ver lo que pasó, tu deja de ver al soplo y déjalo actuar, a ver qué efecto hace en ti.

A mí, los soplos me rozan la piel y le hacen sentir peculiaridades que el tacto jamás lograría.
A mí, me gusta que el soplo también avive el fuego.
Pero lo que más me gusta es ver a una madre soplar sobre la nariz de su bebé recién nacido, esa escena que vi, ni siquiera recuerdo donde, y que recuerdo con todo el encanto del mundo.

¿Ves como todo el encanto del mundo cabe en un soplo?

Yo recordé que el señor viento, ese poderoso ente que nos atrapa y hace volar las telas, que nos rodea con su abrazo y no nos deja escapatoria, sopló un día sin dirección sobre mi rostro, mientras observaba la ciudad desde lo alto, y algo impactó más allá que su viaje, fue tu voz, que llegó a perturbar el momento y a infiltrarse en mis oídos, entre el silbido del único habitante del cielo, del todo y de la nada, hasta mezclarse con el resto de sensaciones que otros sentidos pudieron percibir de ti.

Tu le ganaste al soplo, tu te metiste con el viento, tu provocaste que el cielo se desvaneciera, que el tiempo perdiera sentido y que mis miedos se fueran volando..

Tu, que huyes del drama pero que no te alejas de las nubes. Tu, que cucas las tormentas sin miedo al agua, y que bailas con suspiros como si fueran más poderosos que las debilidades que los provocan..
Tu te caes.
Tu tocas fondo, y lo lamentas.

Y yo eso lo lamento también, y yo trato de darme ideas confusas para después arrancarlas de la mente; porque si dejara que mis suposiciones me atacaran el pensamiento, seguro ya no habría espacio para los recuerdos, y yo esos no pienso soplarlos.

Ya quisiera yo tocar fondo, llegar tan adentro. Ya quisiera yo dejar de ser una ilusión ilusionada, ilusionista inanimada de las letras sin rumbo.
Ya quisiera yo dejar de flotar como el fantasma dulce de la soledad de mis ilusionados.
Ya quisiera yo convertirme en grito, romper el silencio y pedirles perdón!

Ya quisiera yo que de algo sirviera lo que sé, que alguien viera lo que imagino, que alguien sintiera que no soy un hueco, que me dieran forma y superficie para habitar, y ya.

Y tu que te mezclas con la naturaleza, tu que sabes mostrarle a otros lo que ves, tu que tienes qué hacer a donde quiera que vas, tu que sabes pedir perdón y sabes escuchar y perdonar. Tu que no sabes todo lo que crees que quisieras saber, tu que supiste manipular al viento y que quisiste tanto darme sitio a mí.
Tu que me das forma cada que me piensas..

Presenciaste el levitar de aquellos globos, dejaste que tus telas se levantaran y cerraste los ojos cuando el aire pudo tocar tu cara..

Tu no lamentas ser fuerte, tu no juegas a que eres fuerte.
Tu quieres volar, tu sabes volar..
¿Pero sabías soplar?

Libérate de todo desde a dentro también, libérate de mi pensamiento y del pensamiento de los demás.
Libérate sin hacer entrar nada a tu vacío, ya no dejes que el éxtasis de lo de afuera te llene el vacío, porque esas sensaciones no te van a dejar ir lejos.

Yo, no sabía que decirte.
Yo, quise, desde que te conocí, dejarte algo, algo más que un recuerdo en el destiempo, algo más que dulzura en los instantes, algo más que una congestión, algo más que un artículo sonoro, algo más que una selección de escenas, algo más que la amarga máscara de mi sonrisa.

Y no me digas que no vas a tocar fondo de nuevo, porque yo puedo sentirte fondo.
Y no vamos a resistirnos más, sóplame..

L perdida

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